A veces... te doy un ¡te quiero!
A veces me da por pensar que desde que nacemos, cada uno tiene asignada de antemano una cantidad limitada de -¡te quiero!-, un número finito de ocasiones con las que poder obsequiar a un ser amado.
A veces imagino que en un rincón escondido de nuestro interior, allí donde la Ciencia todavía no consiguió llegar, existe un pequeño sitio donde se amontonan todos esos -¡te quiero!-, inquietos y deseosos de ser elegidos para así, subiéndose a lomos del viento que soplan los pulmones, convertirse en sonido tras vibrar entre cuerdas, atravesar el universo que forma la boca, y saltar al vacío para volar hasta un oído al que regalarse.
A veces tengo la impresión de que consumimos casi todos los -¡te quiero!- en el primer tercio de vida, porque ningún niño escatima un te quiero mamá, te quiero papá, y a los abuelos, y a la muñeca, a la Navidad... Y de jóvenes todos cantamos -¡te quiero!- al alba, al anochecer, te quiero más que a mi vida y hasta el fin te querré... Porque hay un -¡te quiero!- de veraneo, de solo una noche, de dos o de tres, algunos muy falsos, otros muy bellos, los hay por despecho, o por interés... Y porque hay ocasiones en las que llega el SÍ QUIERO, porque quiero quererte tanto como te quiero...
A veces me paro a observar, que con el paso del tiempo nos hacemos tacaños a la hora de dar un -¡te quiero!-, un amor mío, un te deseo... Quizá sea por ahorrar los pocos que puedan quedar, pensando en el día que hagan falta de verdad. O quizá sea porque ese sitio, donde la Ciencia todavía no consiguió llegar, esté ya vacío, y no queden más.
A veces me da por soñar, que en una maceta planto un -¡te quiero!-, y que en primavera florecerá.




annaluz dijo
ME gusto mucho tu reflexion, me llamo la atención esto que dices: con el paso del tiempo nos hacemos tacaños a la hora de dar un -¡te quiero!-, porque lo hacemos? los te quiero no tienen fecha de caducudad, o los reservamos para personas "especiales" y estas nunca llegan y si llegan no lo escuchan? Esto me hace recordar a una pelicula que se llama "Nunca te vayas sin decir te quiero", no hay que permitir sin sacar todos los - te quiero - que tenemos empolvados en lo más profundo de nuestro ser.
25 Mayo 2008 | 11:58 PM