Si me encontrase al genio de Aladino y solo un deseo me ofreciera, le pediría un reloj mágico con el que detener el tiempo cuando yo quisiera.
Así, en la mañana temprano, mandaría parar al Sol en un eterno amanecer con olor a café y a tostadas, del color de la calma sin prisa y del sabor de la risa y la miel. Y con Cronos de mi parte, despreocupado de él, me cogería aquel viejo libro que aún no acabé de leer, para hacerlo esta vez despacio, como se bebe el vino jerez. Luego después, sin presura, sin apuro, ni rebato, intentaría escribir para ti la canción más hermosa del mundo, para esperarte en la plaza y detener el reloj a tu paso, y cantártela al oído sin vergüenza ni reparo y, aprovechando el instante, un fugaz beso robarte. El beso que en otro tiempo no me atrevería darte.

Hola faqui
Nos gustaria a todos detener el tiempo cuando estamos con la persona a la que queremos.
Saludos
Es verdad, es un deseo que compartimos, lo has escrito como prosa, pero si hubieras cambiado la forma.....sería un poema, es un poema, precioso.
Abrazos.
Si encontrases ese reloj mágico... ¿me lo prestarías por tan sólo un rato?
En alguna ocasión todos hemos deseado poder detener el tiempo o repetir ese momento hasta la saciedad, día tras día, y jamás cansarte de revivirlo.
precioso faqui.
Estamos algo nostálgicos ¿verdad?
Un gran abrazo , y no te canto porque...te espanto,jejejeje.
El libro que nunca acabé de leer, es la REgenta...algún día, algún día.
lo-que-hay, si gustaría si, pero no por demasiado tiempo, que luego se cae en la rutina y...
lucia, ¿lo dejamos en proesía? ;)
mi-silencio..., dalo por hecho. Bienvenida.
caracoles..., no es nostalgia. Quería escribir de otra cosa, pero me puse y salió así.