De un tiempo a esta parte, tengo la sensación de estar jugando una eterna partida de ajedrez conmigo mismo en la que, haga lo que haga, siempre me encuentro en situación de jaque.
Si lanzo mis peones a la ofensiva, estos realizan una deserción en masa y se ponen en mi contra. Mis viejos y leales alfiles me dicen que ya no están para mucho juego, que el cronómetro no perdona. Y mis caballos aprovechan la menor ocasión para practicar el noble arte del escaqueo. Por fortuna, aún me queda el sustento de mis dos hermosas torres, atalayas majestuosas que me hacen sentir como un verdadero rey...
... ¿como dices?... ¿la reina?... Bueno, me da la impresión de que la reina está un poco mosqueada, porque piensa que mi mayor obsesión es comerme a toda costa a la reina contraria...
... pero lo que no sabe es que mi verdadera intención pasa por abdicar, y fugarme con una bellísima ficha de damas.

La vida es un juego de ajedrez, tienes k pensar muy bien la jugadas para no encontrarte en jaque mate... pero creo k la mayoria terminamos como tu, rodeados y sin ver una salida, pero la gran ventaja es que al siguiente dia puedes iniciar una nueva partida, aprendiendo de los errores que cometiste ayer.
Buen escrito.
Besos
Hola faqui
Yo me fugaría con una bellísima ficha de damas.
Saludos
Buena metáfora sin duda. No se jugar al ajedrez pero es algo que tengo pendiente.
A por esa ficha de damas ¿en caballo?
besets
mujer-nocturna, todavía estoy en la fase de asimilación de errores. A ver si un día de estos empiezo a aprender algo de ellos... Bienvenida.
lo-que-hay, yo también (en cuanto la (re)conozca :)
caracoles... en caballo blanco, que yo juego con negras y los míos ya ves como se las gastan. No saber jugar al ajedrez tiene fácil remedio ¿te animas?
Interesante juego de palabras y preciosa imagen.
Si estás con el ajedrez, céntrate en el ajedrez y olvida las damas, seguro que eso tranquiliza a la reina.
Un abrazo.