Hace ya más de una semana que regresé de las vacaciones, pero la pereza me ha ido ganando el pulso en lo que a actualizar el blog se refiere. Hoy, que parece que vuelve a prender la chispa, déjame contar las cosas que he visto:
He visto equilibristas disfrazados de veraneantes, capaces de llevar en las manos varios platos rebosantes de comida sin que nada se les cayese al suelo.
He visto magos disfrazados de camareros que hacían desaparecer en mágicos cubos de basura la gran cantidad de comida sobrante.
He visto domadoras disfrazadas de madres intentando someter a fieras de ocho años.
He visto funambulistas disfrazados de padres intentando bailar en la cuerda floja con alguna que otra trapecista, mientras su mujer (la domadora) era atacada por la fiera.
He visto payasos...
He visto a adolescentes con exceso de pecho perseguidas por adolescentes con exceso de hormonas mientras que adolescentes con exceso de peso jugaban excesivo tiempo con sus consolas.
He visto a mucha gente alegre, sonriente, feliz de formar parte de ese circo.
He visto el mar. Y lo he oído. Y lo he olido. Y lo he sentido en todo mi cuerpo paseando -por vez primera- desnudo por su orilla, cruzándome con otros cuerpos también desnudos, cuerpos de diversos tamaños, formas y colores, cuerpos imperfectamente bellos que me han hecho comprender que nudismo no es sinónimo de exhibicionismo, sino de libertad.
He despertado cada mañana con cantos de golondrina.
He sentido la mordida del sol, la caricia del agua y el mecer de la brisa.
He ganado un par de kilitos... quizá tres...
Me he enamorado veintidós veces, y me he desenamorado veintitrés...
He echado algunas cosas de menos.
Y aquí estamos otra vez.

bienvenido!!!
Supongo que el circo que nos toca ver a diario, es mucho más aburrido.
En fin...
sigue enamorándote, eso da vidilla en el asfalto gris.
besetsss
Se ve que ha sido un buen verano, experimentando cosas nuevas, y disfrutando del sol, del mar, de tiempo libre..........Pero ya estás de vuelta.
Me gusta leerte.
La próxima vez que te enamores ata fuerte el lazo e intenta que dure, enamorarse puede tener su gracia, pero si es de verdad, desenamorarse es duro.
Un abrazo.
Hola faqui
Buenas reflexiones de lo que has visto de vuelta de tus vacaciones. Lo peor los kilos que se cogen y lo mejor el mar con sus colores.
Saludos